Durante el Carnaval hay músicas, danzas y disfraces que sorprenden a todos

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El Carnaval es una de las experiencias más increíbles de Río de Janeiro. Pero ¿cuál es la mejor manera de disfrutar de la ciudad? ¿Cómo adquirir las entradas para ver a los desfiles? ¿Cuáles son los bloques callejeros imperdibles? En esta guía tendrás todo lo que necesitas para experimentar el Carnaval como un verdadero brasileño.

Sambódromo, el tiemplo de la samba

El Sambódromo es dónde encontrarás el más tradicional Carnaval Carioca. Cada escuela de samba representa un barrio, y ellas compiten para ver quien sale mejor en la avenida. En esta disputa, las escuelas reciben puntos en diversas categorías, incluyendo disfraces, batería y tema del desfile. Si esto te suena como una experiencia que te gustaría vivir, prepárate. Las entradas se agotan muy prontamente, pero si quieres puedes adquirirlas online, y garantizar tu lugar en el Sambódromo da Marquês de Sapucaí. Las ventas suelen empezar en el segundo semestre, así que planea con antelación.



Cómo funcionan los desfiles de las escuelas de samba

Doce escuelas compiten por el título de campeona del Carnaval. Cada escuela tiene 82 minutos para desfilar, y el número de componentes varía entre 2.500 y 4.000. Los jueces atribuyen notas a cada escuela basados en un número de categorías, tales como disfraces, música, batería y categorías más subjetivas, como progresión y harmonía.

La escuela con la nota máxima gana la competición. Cada escuela elige cual historia o tema será presentado durante el desfile. Las elecciones más populares son eventos históricos y la vida de las personalidades. Cada año, una o más escuelas consiguen llevarse bien con el pueblo, pero eso no significa que ellas tengan más posibilidades de ganar, ya que la popularidad no es uno de los requisitos que los jueces deben tener en cuenta.

Los desfiles comienzan por la noche y terminan por la mañana con el nacer del sol. Ver a los dos días de desfile requiere mucha resistencia para aguantar periodos que constantemente suman más de ocho horas continuas de samba.





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No pierde los bloques callejeros

Los desfiles en la Marquês de Sapucaí no son las únicas opciones para los que buscan una experiencia inolvidable de Carnaval. Durante la fiesta, centenares de bloques callejeros desfilan en las calles de Río, con una gran variedad de temas y estilos musicales. Además del samba, que es obligatorio, también encontrarás el frevo, las músicas tradicionales de carnaval (las marchinhas), el axé y ¡hasta el rock! Más de 300 bloques callejeros están registrados oficialmente, con tamaños diversos. Algunos de estos atraen a miles de personas, y otros, apenas unos centenares.

Cada barrio en Río tiene sus propios bloques callejeros, de modo que no es necesario irse demasiado lejos para disfrutar de las inolvidables celebraciones de calle durante el Carnaval. El gobierno local también publica una agenda oficial con los horarios y locales de salida de los bloques. No es obligatorio usar disfraz, pero es seguramente más divertido. La gran mayoría de los participantes usan disfraz de bucanero, enfermeras, payazos,ángeles o personajes de la cultura pop.

Olinda y Recife: carnaval de calle lejos de Río

Río de Janeiro no es la única casa del carnaval brasileño; algunas de las celebraciones de calle más coloreadas y excitantes están en otros lugares, como en el estado de Pernambuco, ubicado en el nordeste de Brasil. En las ciudades de Olinda y Recife, capital del estado, la magia tiene lugar durante el Carnaval. Los muñecos gigantes en zancos desfilan en las calles, representando personajes del folklore, de la literatura y de la cultura popular.

Uno de los bloques más conocidos del Carnaval de Olinda es el Hombre de la Medianoche, que desfila desde el 1932, y está entre los patrimonios culturales de Pernambuco. Además del frevo, encontrarás otros ritmos encantadores, como el maracatu, el manguebeat (una mezcla de maracatu y rock), coco, y ciranda.

En Olinda y Recife, todos pueden disfrutar del Carnaval. No hay entradas, puerta principal o barreras –solo hay que querer divertirse.